Galgos y suspense

Artes plásticas

Galgos y suspense es un proyecto inacabado de pintura figurativa que trata de hacer una reflexión de la sociedad española contemporánea en referencia al galgo español. Esta raza de galgo enraizado al territorio funciona como metáfora de la propia identidad en sus particularidades y en su propia paradoja.

El galgo es una raza canina autóctona de España, esta raza ha perdurado en nuestra historia, siendo de pureza e identidad española, apreciado por sus funciones de caza, y al mismo tiempo maltratado y despreciado. Galgos y suspense pretende reflejar a través de una serie pictórica esta confusión y reivindicar la figura del galgo como un propio símbolo español y buscar un lenguaje propio a través de la pintura. Para este proyecto Charlas con Troylo de Antonio Gala, es un motivo de inspiración y una gran referencia. Estos artículos publicados en El País dominical, desde el 22 de Julio de 1979, hasta el 16 de Noviembre de 1980, son conversaciones a través de las cuales Antonio Gala alcanza una intimidad con su gran compañero, su perro;  y a través de él encontramos las irracionalidades y las paradojas en las que se ve sumergida la propia España. Creo que muchas de las palabras de esta serie de artículos son aplicables a la situación en la que nos encontramos actualmente.  Antonio Gala utiliza a Troylo para poner en evidencia el «absurdo», con él conversa sobre la sociedad española en todos sus aspectos, se revela íntimamente componiendo una protesta social, reivindicando la puesta en cuestión de los valores de la propia España.  Otras obras literarias relevantes para este proyecto son El coloquio de los perros de Miguel de Cervantes, y La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa.

En sí, estas pinturas tratan de concienciar y revalorizar la figura del perro, y concretamente, la del galgo. Cada vez es más frecuente la acogida del galgo como animal de compañía, aún así las cifras de maltrato y abandono continúan siendo alarmantes. Dentro del mundo canino es de las razas que más han sufrido y sufren malas prácticas. Por tanto, propongo un acercamiento a los contrastes fronterizos encontrados en la España actual.

 

Antecedentes

Los galgos han sido parte de la historia del arte, siendo una referencia y un icono retratado a lo largo de ésta, además de ser uno de los primeros perros domesticados por el hombre.  Si nos remontamos al arte egipcio, las representaciones caninas tienen una fisonomía muy similar a las del galgo, y podría hablarse que las primeras referencias escritas del galgo ibérico se hallan en el tratado romano del siglo II a. C. Cynegeticus de Arriano de Nicodemia. Durante la Edad Media no encontramos datos sobre éste, pero es justo después cual reaparece su florecimiento en cuanto a referencias, por lo que se concluye, que la raza sobrevive.

A partir de la Reconquista, con la colonización de las grandes áreas de Castilla, se consolida la tradición de las carreras de liebres con galgos. En Soria, por ejemplo, encontramos también referencias a éste en la ermita de San Baudelio, en sus pinturas murales. También es a partir de esta época donde encontramos un gran desarrollo en cuanto a citas y alusiones al galgo dentro de la literatura y en nuestro refranero:

El Quijote de Miguel de Cervantes:

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.

Benito Pérez Galdós  recoge el refrán en Amadeo I :

de casta le viene al galgo (ser rabilargo)” para resaltar que determinadas personas o cosas tienen una determinada característica muy acentuada, y que era de prever porque también la han tenido siempre sus predecesores.

A galgo viejo, echadle liebre, no conejo” sugiere que es oportuno emplear a alguien experimentado en una tarea difícil, y que de paso sus capacidades se verán así premiadas y puestas en práctica.

Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve” recomienda no dividir esfuerzos, “Mas corre el galgo que el mastín; pero si el camino es largo, mas corre el mástin que el galgo. No obstante los dos corren bastante” nos resalta las diferencias entre corredores de fondo y velocistas, sin demérito de sus respectivas naturalezas.

 “A los galgos del Rey no se les escapa la liebre” que se emplea para ironizar sobre los tramposos desde tiempos de Fernando VII, cuyas cacerías, se dice, estaban frecuentemente amañadas.

En el campo pictórico, también encontramos la representación del galgo, de diferentes razas, en diferentes estilos y nacionalidades, veamos algunos ejemplos:

 

La marquesa Luisa Casati  (1881-1957) de Giovanni Boldini

       Mujer con Whippet (1916) de Schiele 

 

Laerte the Greyhound (1894) de Berthe Morisot

 

Los galgos impresionistas de Zuloaga

El obra del pintor Ignacio Zuloaga, resulta significativa en este proyecto, ya que en numerosas ocasiones en galgo aparece en sus composiciones pictórica. Zuloaga reflejaba la realidad de la identidad española, una realidad intemporal, composiciones que parecen «retratos de familia» y curiosamente, entre estos siempre aparece un galgo.

Estas obras reflejan un sentido austero, en ocasiones de farándula española, decorativo,  con un cierto sentido trágico y sereno al mismo tiempo: construye un universo de identidad,  de color y contradicción española, «la complacencia del carácter» y la búsqueda del individuo. Una caracterización que a veces le lleva hasta lo caricaturesco. Encontramos una cierta interpretación del mundo, que aborda a través de la impresión.

 La calle de las pasiones

 

Los galgos de José Antonio Amezcua

En la actualidad del arte contemporáneo, encontramos al pintor José Antonio Amezcua, artista granadino, que lleva trabajando varios años en la figura del galgo. Su última exposición ha sido «No son galgos» en el Palacio de los Condes de Gabia, en Granada. Está compuesta por catorce lienzos, tres esculturas y una selección de dibujos y esbozos de esta expresiva especie canina.

Amezcua investiga las formas y la figura del galgo, jugando con el movimiento de su propio cuerpo. El artista afirma: «Me gustaría que esa sensibilidad que nos produce este animal” fuera posible “extenderse” al público general gracias a esta exposición.» Con ello nos invita a conocer al galgo, sus formas, su mirada, con una finalidad concienciadora.

Este artista supone un gran referente en cuanto a técnicas y experimentación por su largo trayecto en el estudio del galgo, anatomía y movimiento.